El entorno general de esta edición de Matranet se nos ha entonado en cierta manera con algunos spots publicitarios que últimamente van emitiéndose por televisión, en concreto unos que aluden al espíritu olímpico. Aquí o desde aquí se nos enlaza con la sección La Foto del Mes y se une o arrastra la mayoría de artículos reporteados este mes. La tónica común es la del slogan 'Se Olímpico' que Pablo Carbonell inmortalizara en una cantarela del programa La Bola de Cristal que decía algo así como 'Sé olímpico, no eches tripa, juega limpio, participa!". Por supuesto desde estas líneas no os propondremos que os calcéis el chandal y las zapatillas deportivas, que devoréis cacao soluble hasta reventar ni que ondeéis minúsculas banderitas de vuestra nacionalidad, no, solamente nos quedaremos con la estrofilla que grita 'participa!'.
ĀCómo participar en los mundos de los sistemas vintage? ĀPara qué hacerlo? ĀEs necesario? Vayamos por partes:
Desengañémonos, probablemente nosotros seamos la última generación que disfrutará de los ya prácticamente obsoletos sistemas vintage. Muchos se vivieron en edades tempranas, cuando la economía particular aún dependía de las donaciones familiares, cuando se disfrutaba de esos sistemas seguramente porque no había más donde elegir, cuando el mundo se movía a toda máquina y nosotros no podíamos hacer más que ver el ir y venir de producciones sin poder adquirir todas las que nos gustaría haber conseguido. Salvo puntualísimas y escasísimas excepciones ahora todos somos ya mayores de edad, quien más y quien menos tiene una fuente de ingresos económicos independiente, también tenemos una norma de vida bastante cuadriculada con espacios de tiempo que sabemos que dedicaremos necesariamente a dormir, a ir al trabajo, y nos queda un margen de tiempo libre que manejamos como metales preciosos para poderlos invertir en actividades y quehaceres lo más fructíferos posibles.
Dentro del margen de tiempo libre lo podemos destinar a realizar actividades banales y de esparcimiento o a otro tipo de actividades más comprometidas y autoimpuestas. Es lógico y salta a la vista que la proporción de población que utiliza su tiempo libre para liarse con obligaciones adicionales es muchísimo inferior al sector de población que destina su tiempo libre a dedicarse a asuntos intrascendentes. Pasear, ir a la playa o al campo, ir al cine, chatear, jugar a videojuegos, alquilar una película de video, dar una vuelta en bicicleta, salir a cenar fuera de casa... todas estas son actividades sin compromiso ni obligación, las que cualquier hijo de vecino reproduce con absoluta normalidad. Ahora bien, hay otros hijos de vecino que también se dedican a otras distracciones finitas, que terminarán si no se participa, y esas distracciones finitas no son más que cualquiera relacionada con los sistemas vintage.
Desde que el mundo es mundo han existido dos bandos de población, los que producen y los que consumen, y los sistemas vintage no son un mundo exceptuado. La interactividad, un concepto muy en voga en la actualidad, se está convirtiendo en una definición tecnológica cada vez más alejada del concepto humano, actividad en desuso que nos lleva de cabeza al abismo. Mientras un sector de población consume y dedica su tiempo libre a tareas intrascendentales, otro sector produce incluso en sus ratos supuestamente dedicados al ocio, un sector que espera y desea que el sector consumista desempeñe su papel.
Veamos, el argumento general de los artículos expuestos regularmente en Matranet Āsobre qué tratan? Sobre producciones nuevas para sistemas viejos. No hace falta ser un lumbreras para ver que estas producciones se hacen para ser consumidas, para ser utilizadas, visionadas, usadas, recabadas, asimiladas, aprovechadas y adquiridas para el público mayoritariamente no productivo. Si estas producciones pierden su carácter intrínseco cuando se pasan por alto o no se les presta atención Āse seguirán haciendo? Evidentemente, no; no tiene sentido continuar un desarrollo cuando ahí fuera no hay nadie para recibirlo. Pero, un momento Ādecíamos que hay otros hijos de vecino que tambien se dedican a otras distracciones finitas que no son más que cualquiera relacionada con los sistemas vintage? Pues ya tenemos planteados los problemas, también tenemos expuesta la solución, solamente falta llevarla a la práctica: participación.
No somos ratoncitos con un cascabel gigante sobre nuestras espaldas esperando a que algún valiente se lo encasquete al gato, simplemente, como anuncian los spots publicitarios que hacíamos referencia, el espíritu olímpico, el atreverse, el dar un simple paso, la participación es la solución a todos los problemas. Si un lector de Matranet está interesado en el artículo que se reportea en alguna sección puede ponerse en contacto con el autor y adquirirlo, ésto hará éste sepa que su trabajo no cae en saco roto y le animará a seguir desarrollando. Si un lector se interesa por un artículo de información y le parece ejemplar e ilustrativo que escriba a Matranet para dar su voto de confianza. Si un lector visita un link sobre un fanzine, un libro o el site recomendado y le gusta, que se lo haga saber al creador del fanzine, del libro o del site, ésto hará que el site crezca y que el autor se sienta reconfortado.
Y así un millón de ejemplos más: participar en foros dedicados al sistema favorito, adquirir software de reciente manufactura, ofrecer la ayuda que se pueda y se quiera para distintos desarrollos, acudir a eventos aunque sea por curiosidad y nostalgia... animar el continuo desarrollo para que esa época que no pudimos vivir plenamente y con total consciencia vuelva en cierto modo a repetirse ahora que disponemos de más posibilidades bienestares, que aunque se haga difícil de creer, antaño no se dijo la última palabra, todavía quedan muchas cosas que se podrían haber hecho y que, ahora, es posible que se hagan.
S.T.A.R.
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