Cada mes que pasa nos vamos encontrando con más y más noticias que tratan, sobre todo, de juegos NUEVOS para plataformas obsoletas, y lo más fascinante de todo, que no solamente son para ordenadores domésticos, sino que tambien tenemos noticias de juegos nuevos para consolas, aumentando si cabe la dificultad añadida de confeccionar el soporte físico para el software.
Pero ¿realmente vale la pena? Sí que muchos encuentran en sistemas pretéritos satisfacciones que los modernos no les ofrecen, ¿pero son satisfacciones para unos pocos o para la masa? ¿Es posible que la satisfacción de un juego nuevo para una plataforma determinada provoque los mismos estímulos que la aparición de un nuevo emulador o de un nuevo remake sobre una máquina moderna? Por desgracia, eso parece.
La paradoja de las temáticas que se pueden videar en Matranet es que un juego nuevo para, póngamos por caso, ZX Spectrum, provoca los mismos o más intereses y expectación que un remake sobre Playstation. ¿Cómo es eso posible?
Tal vez la explicación se encuentre en la auténtica falta de interés y pretensiones de los usuarios en general que encuentran en los sistemas obsoletos una razón para destacar, para salir de la media, cosa que irremediablemente los devuelve a otra media, la de gente que destaca en un tipo de sociedad pero que al mismo tiempo se convierten en vulgo y populacho mediocre en el ámbito de su relativa excepcionalidad.
Seguramente la nostalgia se ha convertido en una nueva moda, en el pan y circo de las nuevas tecnologías, saliendo del fuego para caer en las brasas. Si es así ¿qué sentido tiene continuar con un sistema determinado si satisfacciones similares se encuentran en sistemas actuales ya sea a través de emuladores o del intento de simular posibilidades actuales en máquinas obsoletas? ¿Qué sentido tiene programar y editar un juego si la gente va a jugar a éste en otra plataforma a través de la emulación?
El sentido que tiene no es ni más ni menos que el que siempre hemos tenido delante, el sentido de la vida, donde nos encontraremos personas buenas y gente mala, donde hacemos cosas y muchos no las entienden, donde hacemos favores sin esperar nada a cambio, una vida donde el único sentido de vivirla es la venganza moral de cuando toque a su fin, unos seguirán íntegros y otros yacerán asfixiados en su ignorancia y sus ansias de destacar, unos tendrán una vida real, y otros tendrán una emulación de la vida.
S.T.A.R.
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