Cada día son más los que se apuntan a la moda "retro", tanto el público en general como los listillos de turno que ahora vienen abanderando un movimiento que hacen suyo.
Bajo la consigna "yo tenía esa consola", "yo aprendí a programar con ese ordenador" o "a mí siempre me han gustado esas cosas" no hacen más que evidenciar su estupidez, porque cualquier hijo de vecino tuvo en su momento tal o cual máquina, era algo masificado el que se tuviera un modesto ordenador de 8bits en casa o es lógico que cuando la oferta de ocio era ajustada, "esas cosas" fueran del agrado de quien las acababa de descubrir.
Seguramente es muy sencillo de comprender las perogrullas que se dicen si ponemos como ejemplo el que haya mucha gente que declare que gustaba de ver Mazinger Z, Verano Azul o Historias Para No Dormir, más que nada porque en ese entonces no había nada más, teníamos TVE y UHF, o veíamos alguna de estas dos cadenas televisivas o no veíamos nada. Pues con ordenadores y consolas vintage lo mismo, no importa que en su momento se disfrutase de ellas y que ahora se vuelva a los orígenes, lo interesante es que se disfrutasen entre medio, en ese período en que ya no estaban de actualidad ni ahora que viven una segunda juventud.
Pongamos por caso un individuo que en su momento gozó con un Spectrum y con una NES. Cuando migró a otros sistemas ¿qué pasó con la pasión que ahora intenta exponernos? Con los más vetustos ordenadores compatibles IBM aparecieron los primeros emuladores de Spectrum, o en todo caso ni este ordenador ni la NES dejaron de funcionar como por arte de birlibirloque, este individuo podría haber seguido con ellos aunque fuera de forma pasiva y en el recuerdo. Pero no, ha tenido que esperar a que la marabunta social se pusiera de moda para volverse a subir al carro, para escribir en mil foros haciendo preguntas estúpidas y propuestas harrypottescas, creando un site de forma automática y chorizando gráficos, ficheros y textos de doquier, saltando a la palestra y agitando los brazos para convertirse en un nuevo gurú bovino.
Más flagrante es cuando este individuo encasqueta media docena de emuladores y recolecta cincuenta mil juegos es su superordenador y se autodeclara maestro de maestros, cuando se atreve a juzgar cuando un juego es bueno y cuando es malo de forma totalmente autosugestiva. O peor aún, cuando también se impone a la actualidad y dice saberlo todo, todo, todo de cualquier máquina y videojuego que aparece en la actualidad.
Este individuo se aprende cuatro nombres de personajes japoneses, cuatro historietas que ha leido por internet y las repite a los cuatro vientos con la satisfacción de aquel que disfruta oyendo su propia voz. Y lo malo es que cuela, el resto de gente no sabe más que él, no pueden replicarle porque no saben si lo que les cuenta es cierto o está metiendo la pata hasta el fondo.
Por suerte estamos viviendo una moda, pronto pasará de largo y nos dejarán en paz, encontrarán otra distracción como pintar a topos la carcasa de su ordenador, hacer patchwork con CD's o hacer fundas de ganchillo para dedos pulgares hiperdesarrollados y se harán maestros de esas nuevas disciplinas, la marea natural los alejará de aquí.
Por el momento seguirán tocándonos lo que no suena, ahora se creen en la cresta de la ola, cosa que es evidente: todo el mundo sabe que la mierda flota.
S.T.A.R.
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