Os vais de vacaciones, o al menos disfrutaréis de unos días de descanso que os alejarán de vuestros quehaceres cotidianos.
Os vais de vacaciones, o como mínimo vuestras obligaciones diarias verán reducidas su jornada de dedicación.
Os vais de vacaciones, y lo último que deseais es tener obligaciones que os aten a la rutina.
Os vais de vacaciones, y aprovechareis el tiempo libre que os puedan proporcionar para dedicarlo a vuestros asuntos privados.
Os vais de vacaciones, e intentareis desconectar la repetición de movimientos que el trabajo os obliga día a día.
Os vais de vacaciones, y querré:is aprovechar para adelantar proyectos olvidados o volcarse en vuestros hobbies preferidos.
Os vais de vacaciones, y desarmaréis vuestros horarios y hábitos, que haréis cualquier cosa menos lo que estais acostumbrados a hacer, que invertiréis vuestro valioso tiempo en no pasarlo mal.
Os vais de vacaciones porque os lo podéis permitir o porque os obligan, pero en Matra no nos vamos de vacaciones. Nosotros continuamos trabajando, pero nuestro trabajo se ve acotado por esas, vuestras vacaciones, por la falta de novedades y de visitantes, por la falta de una continuidad que nos permita ofrecer una variada selección de noticias que destaquen la actualidad de los ordenadores y consolas vintage.
Vuestras vacaciones son nuestras vacaciones, impuestas, obligadas, un espacio de tiempo fascista que no podemos ni queremos evitar. Nuestra única posibilidad es la solidaridad, y en ella nos basamos para ofreceros una edición especial de Matranet, un ejemplar dual correspondiente al binomio julio/agosto que dedicamos a recomendar algunas de las actividades a las que podéis dedicar parte de vuestro descanso.
Así pues, en agosto no habrá número de Matranet, volveremos en septiembre. Tal vez vuestras vacaciones nos permitan seguir creando, seguramente vuestras vacaciones nos dejen vía libre para ofreceros más información y material, es probable que cuando volvais seamos nosotros quienes más ganas tengamos de que no tardéis en vuestro regreso, es seguro que Matranet será como aquel tarro de miel que se queda olvidado en la nevera y que encontrais solitario en medio de la nada, el dulce que os da la bienvenida y que agradecéis que sea lo único que sigue digerible en vuestra cocina.
Y todo ésto porque os vais de vacaciones.
S.T.A.R.
[z-Ø@tinet.org]